El blog oficial de Tania A. Santos

sábado, 30 de diciembre de 2017

Viaje otoñal. Parte 2 | Letras de Tania

La primera parte de este genial viaje quedó atrás. Debería seguir Providence porque fue el siguiente destino, pero prefiero hablar de Salem primero porque fue un viaje breve y hermoso que me gustaría detallar con anticipación. Providence vendrá como una tercera parte porque bien se dice por ahí, que lo mejor debe dejarse al último. 

Salem 

No sé cómo es Salem la mayor época del año, pero en época otoñal (o al menos cuando viajamos para allá), hacía muchísimo viento y el sol ocasional ayudaba a no pasar tan mal el clima fresco que nos rodeaba. Sin duda tuvimos suerte de contar con un buen día, ya que temíamos que volviera a llover con fuerza como el día anterior, que hubo una tormenta tan fuerte que incluso varios árboles se cayeron.



Cruzando la calle en donde está la estatua, encontramos directamente con el Museo de las Brujas, que es un edificio muy alto y de aspecto siniestro que, de no haber tenido esas carpas blancas y la fila de gente esperando, habría pasado por una casa embrujada. 

El recorrido dentro de ese museo nos pareció más simple de lo que imaginábamos, debido a que parece más una colección de representaciones teatrales hechas con muñecos, que un museo propiamente dicho. Aún así nos agradó poder conocer más a fondo la historia de Salem. 

¿En qué consiste esta historia? 

Pues resulta que entre el año 1692 y 1693, catorce mujeres y cinco hombres fueron colgados después de que fueron acusadas y enjuiciadas por brujería varias personas. Lo triste de esta situación es que no hubo pruebas y los jueces prácticamente se dejaron llevar por la turba enfurecida de puritanos que exigían justicia. Fue tanta la presión que incluso cuando interrogaron a un hombre llamado Giles Corey y no dijo nada, lo torturaron aplastándole el cuerpo con piedras. Este hombre no confesó nada y prefirió morir aplastado que delatando falsamente a más conocidos suyos. 

Hoy en día Salem recuerda los juicios y rinde homenaje a esas personas y a todas las que sufrieron la oleada de acusaciones falsas de brujería. 



Más adelante caminamos unos minutos hasta llegar a lo que es el memorial dedicado a los juicios de brujas de Salem. No tomé una fotografía de este lugar porque me pareció que estaba recubierto de un silencio extraño, de esos que te indican que se debe de ser solemne. A fin de cuentas, las personas que fallecieron en aquella época son el símbolo de una sociedad llevada por el miedo a la ignorancia y eso causa una tremenda tristeza y respeto a los que visitamos el memorial. 



Para llegar al cementerio, había que dar la vuelta sobre esa misma cuadra. Las lápidas de ese lugar son tan antiguas que apenas se pueden distinguir las letras talladas en la piedra. Por ello desde el inicio del recorrido existe un pequeño mapa en el que están marcados los nombres y localización de las tumbas más representativas para que no sean difíciles de encontrar si alguien desea buscar la tumba de alguien en particular. 


Saliendo de esa zona, caminamos unos quince minutos pasando por uchas tiendas temáticas y museos especiales, hasta llegar a la casa de los siete altillos (o casa de los siete tejados). En ese lugar nos ofrecieron un tour muy claro e interesante de a historia de la casa, construida en 1668 y de cómo terminó por convertirse en la casa que Nathaniel Hawthorne había imaginado para su novela "La casa de los siete tejados", publicada en 1851.






Sin duda, caminar por las calles de Salem es una experiencia muy especial y única, sobre todo porque estando tan cerca de las festividades que todo el país hace por Halloween, se pueden encontrar muchas cosas por hacer. Desde conocer los otros museos (que por falta de tiempo no pudimos explorar), hacer compras al por mayor, hasta entrar a lugares donde tu fortuna puede ser revelada por una bruja moderna. Vimos a mucha gente disfrazada de brujas o todo tipo de disfraces, preparándose para lo que se avecinaba al día siguiente, 31 de octubre, ya que habría una enorme fiesta. 



En camino al lugar en el que comeríamos, nos encontramos con esta estatua que se encontraba rodeada de gente y que representa a la actriz que hacía el papel de Samantha en la serie de los años 70's llamada "Hechizada". Me pareció bastante curioso encontrar una estatua como esta en Salem, ya que funge como una especie de homenaje al pueblo en el que ahora todo se encuentra revestido de brujas. 


Detrás de la estatua de Samantha, encontramos una genial pizzería llamada "The flying saucer", con temática de ciencia ficción. Ahí comimos y nos disponíamos a irnos cuando vi el genial dibujo que tenían con los personajes de la animación "Hora de aventura" tematizados como personajes de la película "Beetlejuice" y me pareció excelente tomar una foto para el recuerdo. 


Sin duda viajes como este son mágicos para cualquier escritor. Conocer panoramas nuevos y completamente ajenos a nuestras costumbres siempre nos traerán letras interesantes. Salem me deja un sabor de boca agradable y con ganas de volver a visitarlo alguna vez. 

¿Qué opinaron de la segunda parte de este viaje? Si les gustó y les gustaría leer la primera, haz click AQUÍ para leerla, y sígueme por mis redes sociales para que puedas enterarte de primera mano cuando salgan las siguientes publicaciones. Hay una o dos cada semana. 

¡Nos leemos pronto!

Tania S. 

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