El blog oficial de Tania A. Santos

lunes, 23 de octubre de 2017

Sobre las puertas de la vida | Letras de Tania

Hice esta reflexión hace un tiempo y me gustaría volver a compartirla porque me parece algo vigente a lo largo de toda la vida. 


Dicen que cuando una puerta se cierra, otras se abren.

Mucha gente se queja de que no pasa nada inmediatamente después de haber cerrado la puerta previa, pero… ¿la estarán cerrando correctamente?
La vida no admite puertas entreabiertas sin efectos secundarios. Es casi caprichosa la decisión de abrir las mejores puertas solamente cuando hemos dejado de mirar hacia atrás y, por ello, de abrir las peores para tratar de ver “lo que pudo haber sido”.

Las mejores puertas se abren cuando sabemos cual elegir, cuando sabemos lo que queremos y nos acercamos a aquella puerta que nos lo ofrece. Cuando nos tomamos ese tiempo para ver pros y contras que cada una conlleva, y cuando tenemos el valor de enfrentar lo que sea que venga una vez que dicha puerta se ha abierto, es cuando la real aparece, a veces de la nada, y brilla señalando el mejor camino.

Así es como le gusta jugar a la vida.
lustración realizada por: Guillermo García Meraz
Contacto: guillermo.garcia.meraz@gmail.com
Instagram: Guillermo_meraz

¿Y bien? ¿Cierran todas sus puertas, o mantienen alguna abierta en caso de ser necesario? 
Cuéntenme su opinión en los comentarios. 

¡Nos leemos pronto! 

Tania S.

8 comentarios:

  1. Creo que siempre saber que las puertas de sitios conocidos siguen abiertas. Nunca sabes cuándo vas a volver a necesitar abrirlas!

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    1. Eso es agradable de tener en cuenta si son puertas positivas.
      Saludos :)

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  2. A mí me sirvio de mucho saber lo que NO QUERÍA, a partir de ahí... supe que puertas abrir... Judit Quintela -mamay1000cosasmas

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    1. Exacto. Esa es una buena manera de aprender lo que se quiere, a partir de saber lo que no.
      ¡Saludos!

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  3. Creo que antes de cerrar cualquier puerta debemos estar seguras si aprendimos la leccion o que nos llevamos de esa experiencia ,porque si no lo hacemos la proxima que se habra nos dara un portazo en la cara y asi seguira hasta que aprendamos la leccion

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  4. Hay puertas que no merece la pena volver a abrir o mantener con una mínima esperanza. Forma parte de crecer y madurar: saber distinguir cuando se puede dejar un resquicio de esperanza o cuando irse para no regresar. Besos!!

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  5. Tomar decisiones conlleva un tiempo. Cuando se elige y se decide, sin duda es necesario cerrar etapas y por supuesto cerrar puertas.

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  6. La vida se encargará de ponernos la misma lección una y otra vez, hasta que seamos capaces de aprenderla. A veces el precio es repetir algunos ciclos hasta que seamos conscientes de lo que teníamos que aprender.
    Me gustó mucho la parte donde hablas de dejar de "abrir las peores". A veces hay que entender que en la vida, incluso hay libros de los que debemos deshacernos, porque ya no hay más que leer en ellos y mucho menos escribir.

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